Libertad bajo fianza. (Letra: F. Alegría, Música: V. Parra.)
Discografía 35. ¡VIVA CHILE MIERDA!
Hoy le vi la cara al pueblo.Le estreché la mano, reí con él, lloré con él.¿Quién es el pueblo?Preguntad a estos hombres que tengo frente a mí.Y no preguntéis en voz baja. Alzad la voz, mirad conorgullo. Os responderán valientemente. He aquí a ciemospresos: no temáis ni su arrogancia ni su humildad.Ni la muerte que lleva cada uno como un halcón sobreel hombro.¿Quién es el pueblo? ¿Es la voz que se quiebra en unsollozo y se afirma en un puño cerrado? Es la manoque cae sangrando de la cruz .y recoge en el surco laesperanza.Es el ojo estupefacto y triste que de pronto me mira y sacaun héroe del barro.Es un corazón de greda y un ídolo de rojos geraniosque se echa a caminar por mi patria.¿Quién es el pueblo?Soy yo: facón de zapatero que clavó una estrellacontra la madrugada.Soy yo : hoz iletrada que cortó de un golpe layugular de un latifundio.El hombre que calentó el invierno en un tarro y bebióla angustia con el hervor del vino, la naranja y la canela.El hombre, tal como lo veo hoy, de pie, anónimo,atento, exigiéndome la vida porque la vida le quitaronpara hacerlo mi hermano.¿Quién es el pueblo?Es el mástil de Chile que navega en una botella. Esla mujer que cruza los viejos muros de adobe, el niño, lafruta, el cigarro, y el álamo.La tierra seca y la extensa helada. El ranchoabierto, la vaca, el cura y la campana, el juez y lapuñalada.Allí está el pueblo frente a mí en esta mañana deagosto. Y me pregunto. ¿Es que yo también soy pueblo?¿Soy aquél que ellos desean y esperan?¿Traigo, acaso, la palabra justa o la palabra hombría,la palabra honrada o la palabra dignidad?Si traigo vanas abstracciones o elegantes amuletosme quedaré solo entre los muros de esta cárcel. Pero, puedeser que traiga la vida que estos hombres olvidaron alláafuera.Traigo muerte para el simulador, vergüenza para el quedestapó la vida como una botella y se arrinconó a beber supropia conciencia.A quien le duele la vida como una sarna, no puedohablarle de lujosas plagas y pasárselas por vida.A quien escupe el amor sobre una pared desnuda, nopuedo fingirle amores entre colchas privilegiadas.Ni puedo cantar la soledad a quien la tuvo entrelas piernas cinco años y un día.Dejo, pues, la letra muerta y tomo mi vida paraencuadernarla en llamas. .Mis nuevos compañero llevan en loo ojos la madrugadadel hijo pródigo.Conversemos, entonces, en este gran día de los presosy nuestra conversación sea sobre la libertad del hombre.Nos entenderemos combatiendo, riendo, llorando,blasfemando. Sé que escribo para el pueblo porque mipalabra ya se ha hecho hombre y este hombre se sientepara siempre libre.Escribir para el pueblo es crecer como un árbol deamplia copa, envolver en raíces la tierra y el cielo,poner sangre y luz en el corazón de esta cárcel.Escribir para el pueblo es quedarse vibrando como unálamo al amanecer, ardiendo como un bosque en el surde Chile, entrando como una lenta marea a la vida.Escribir para el pueblo es escribir con la mano quesiembra, que cosecha, que combate, que ama.Escribir con la mano que hoy estrecha la mía, conla sonrisa que me alienta, con el brazo compañero que seextiende sobre mis hombros.