El dolor del corazón hace solidariosa los hombres.Debe ser por eso que en Lota,los amigos son de una sola vez,y para siempre.La gente creyó, inocente,que el horror pasaríay que el desconocido patrón,dueño del mínimo salario,no permitiría otra desgracia.Si, en algún lugar del mundo, compañero,se ha llorado muertos,ha sido en Lota.Han caído víctimas del gas y la explosión.Han caído víctimas de la injusticia social,representada, muy bien, por una leyde luma y bala.Han caído, carcomidos los pulmones,escupiendo sangre,sobre las sagradas piedrasdel planeta.Han caído los hombres, y la historiaha tapado sus muertesusando, como un velo maligno,la desinformación.Por eso nadie dice nada.Nadie dice nada, acerca de este puebloque vive tras una nube de polvo, negro,que se mete más allá de la pieldonde las niñas son futuras mujeresque no sirven, porque está prohibidoque bajen a la mina,el único lugar donde se gana el pan.Nadie dice nada sobre Lota.Nadie le canta.Nadie le escribe librosni te cuenta cuentos de sus cosas.Anduve averiguando, por ahí,y encontré muy poco, compañero,muy poco.