Discografía 43. SUÉLTEME LA MANGA 68. Nuestra Navidad Chilena
Era parte de un cuentoque contaba un abuelo,a sus nietos, pequeños,en algún viejo sueño.Yo lo escuché, dormido,de una mujer perdida,una noche en que el vinome andaba por la vida.Después se me hizo copla,y no pude evitarlo,la musa, misteriosa,me obligaba a cantarlo.Así pasé por pueblosque ni el nombre recuerdo,contando el viejo cuentoque narraba el abuelo.Se llamaba María y vivía muy sola,en una pieza, fría, muy lejos de la noria.No tenía marido, ni traía pasado,sólo un pobre vestido, de perlas, remendado.Pero era bella, bella, y además era joven,de modo que, en la huella, la acosaban los hombres.Cada tarde pasaba, con sus pasos menudos,por las calles gastadas, de ese pueblo del mundo.Un día, que empezaba, alguien dijo asombrado,la María esperaba un hijo insospechado.Quién lo hubiera creído,decían los vecinos,sin novio y sin maridono se esperan los niños.Por tan terrible faltatodos la condenarony en lugar de ayudarla,ciegos, la despreciaron.Ella no dijo nada,sólo siguió, en silencio,pasando, de pasada,por esos viejos tiempos.Paseaba sus antojos,por esas calles anchas,de visillos con ojosque acusan y que manchan.Pero iba tan hermosa,con su vientre fecundo,que era todas las cosas,y la verdad, del mundo.Paseaba siempre erguida,con su atado de ropa,sobre su frente, limpia,bella como una rosa.Se llamaba Maríay alzada la cabezatrabajaba la vidarestregando en la artesa.Decían que algún hombre,escondido, la amabay que ella su nombreen secreto, guardaba.Las mujeres del puebloni siquiera le hablaban,pero ella era un misterioque nadie descifraba.Se llamaba María,y vivía muy sola,y el día en que ella quisoregalarnos la luz.Con el valor, sublime,de la mujer señora,parió su único hijoy le llamó Jesús.