El temblor (Poema). (Letra y Música: Tito Fernández)
Discografía 61. EL ASAO
El perdió los calzoncillos,la mujer perdió el refajoy después, hecha un ovillo,quedó aplastada debajo.El temblor jué a medianochey toos \'taban durmiendo,a pesar del manso bocheque aullando armaron los perros.El suelo agarró un meneoque subía y que bajabade ocho grados, más o menos,como no se recordaba.Toos salimos corriendoy en medio\'e la tendalá,los chanchos seguían durmiendoy no se les daba n\'a.Como vino el apagóntodo el mundo tropezabay mi tía Encarnaciónpilucha se persignaba.Menos mal que había lunay se podía ver algoasí es que le vide algunaspresas que ocultó por años.Las ovejas, siempre en piño,corrían p\'allá y p\'acá,y una prima sin corpinñose tapaba con la almohá.Desde las estanteríasy de los escaparates,too lo que se caíarodaba por todas partes.Treinta segundos exactosduró el manso temblorcitoy allí, en el medio del patio,nos encontramos toitos.Unos a medio vestir,otros, vistiendo lo mismo,nadie hallaba qué decir¡p\'tas que estábamos lindos.El que más, halló un abrigo,la que más, una frazá,y en cuanto a los cauros chicosasí empelota nomás.Güen dar con las consecuenciasy las cosas de este mundo,y lo que se ve y se apreciaen sólo treinta segundos.Jué por eso que mi tío,cuando empezó el movimiento,al huir, despavorío,con mi tía en seguimientoSe manió con los zapatos,después pisó una botella,se derrumbó guarda abajoy se vino encima de ella.Ahí perdió los calzoncillos,ella perdió los refajos,y jué así que hecha un ovilloquedó aplastada debajo.CODA:Vayan las explicacionesde algunos actos impúdicosque sólo fueron reaccionesante un evento telúrico.