El entierro. (Letra: Tito Fernández, Música: Del Folclor.)
Discografía 7. ME GUSTA EL VINO 44. EL ATRINQUE 48. LOS VEINTE MEJORES 1 59. COLECCIÓN DISCO DE ORO. TITO FERNÁNDEZ 69. Cero a cero 76. 200 AÑOS CHILE Y SU FOLCLORE (Compilación)
A veces, cuando salgo a \'uscar los bueyes,la edad me lleva, sin querer, a recordary aquellas leguas, largas, hasta el hombreme parecen mentira.Había tan poco tiempo p\'a contary tantaza cosa que contar,había tanta energía p\'a gastar,tanta montaña que aserrar,tanta tierra que sembrar.Había tanta pena que cantar,había tanta noche p\'a llorar.Me miraba las manos y pensabaque, a veces, parecían no ser mías,miraba mi mujer, cuando dormía,y pensaba que tampoco ella era mía.Era del tiempo, como too,del mañana que venía silencioso,con su taza de café, media tortilla,y la lluvia, a veces, vociferando ajueray apaliando el corral con sus varillas.La leyenda hablaba de un entierroque a veces brillaba por el bajo.y yo quería encontrarme aquel entierro,quería hallarlo, no p\'a hacerme rico,sino p\'a no sentirme tan debajo.P\'a no sentirme, algún día, viejo y despreciao,p\'a no tener que arrendar el corazón,p\'a poder hacer la rancha que queríay comprarme una vaca y un pellón.Así que una noche de San Juan,salí a buscar el mentao entierro aquel que tanto hablabanme llevé sólo una rama de la higuera, me acuerdo,y una vela que el viento me apagaba.Yo soy cristiano y tengo mi creencia,pero esa vez no llevé ni escapulario,se me había tupío la concienciay me olvidé hasta los consejos del sagrario.Yo creo que vale contar esa experiencia,hallé la luz y el lugar bajo la higuera,y escarbé y escarbé toa la nochey no hallé más que piedras, piedras y más piedras.Me hice pedazos las manos escarbando,y lloré de rabia de rabia e impotencia,y entonces me fijé que de mis manossalía sangre roja, roja y fresca.¿Hay tesoro más grande que las manos? me pregunto,con ellas me agarré de la vida un día,con ellas la gané y hoy la mantengoy así mañana, mañana y cada día.Compré montura p\'al caballo y una vaca,una vaca, linda, que ahora tiene cría,como la Juana, que tamién está criandoun hijo chico p\'a continuar la vida.A veces cuando le hago su cariño,por ahí, a mi nieto Juan José,me miro las manos y la edad me hace acordarmedel enorme tesoro quel que hallé.A veces, cuando salgo a buscar los bueyes,la edad me lleva, sin querer, a recordary aquellas leguas, largas, hasta el hombreme parecen mentira.