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El huacho Jacinto
(Letra y Música: Tito Fernández)

Discografia
Benaiga la buena suerte - El huacho Jacinto
 
Voy acontarles la historia
del Huacho Jacinto Mella,
que se hizo fama’e bandío
siendo persona tan güena.

Que nació en el fundo grande
y murió en la cordillera
por orden de ciertas leyes
y los que mandan en ella.

No vengo a pecar de culto
ni de ser muy güen aulante,
ni a ganarme con el canto
el acomodo de naide.

Detrás de cualquiera yunta
siempre va un hombre soñando
y detrás de una guitarra
siempre una copla cantando.

Al viejo Jacinto Mella
lo mataron los soldaos
en una trifulca que hubo
hace años por estos laos.

Cuando pelearon la tierra
los veintiséis heredaos,
de don Aníbal Troncoso
cacique muy respetao.

Ahí quedó el Huacho Jacinto
con una hermana menor,
chanchero, peón, cualquier cosa,
sin aparentar dolor.

Haciendo fuego’ e la astilla
que el milico aquel, sin nombre,
le clavara con la bala
que lo hizo, de golpe, un hombre.

Haycosas que no se olvidan
aunque olvidarse quisieran,
y aunque el cuero esté curtío
como cicatriz se pegan.

Dieciséisaños pasaos
y elmozo Jacinto Mella,
tomaba su trago diario
en la cantina’e la puebla.

Por aquel entonces, me acuerdo, era patrón
don Benedicto Troncoso,
hombre metío y mandón
siempre rodiao de ociosos.

Sobre too en los veranos,
cuando venían de Santiago
los pijes a ver la trilla
y a emborracharse con trago.

Güenazo el vino, decían,
y se llenaban l’hocico
con eltrabajo ’e los pobres,
como hacen, siempre, los ricos.

Un invitao de uniforme, cuentan,
llenos los hombros de estrellas,
jué el que enamoró a la hermana
del Huacho Jacinto Mella.

Too el mundo supo d’eso
y callaron el asunto,
lo sricos, dijeron, creen que es de ellos
too lo que hay en el fundo.

Pero esta vez jué distinto
y a la orilla del zanjón
lo hallaron con un cuchillo
clavao en el corazón.

Jacinto arrancó p’al monte,
lo siguieron mucho tiempo
y de ahí nace la leyenda
que en esta historia les cuento.

Bandío de los caminos,
encargao por cuatrero,
güen amigo de los pobres
y hermano de los perreros.

Ayudó aganar la tierra
y jué de aquellos primeros
que hizo cantar los araos
y silbar a los carreros.

Hasta que lo acorralaron
y a balazos lo zurcieron
en el corazón sencillo
de los que lo conocieron.

Y esta es la tan mentá historia
del Huacho Jacinto Mella,
que se hizo fama ’e bandío
siendo persona tan güena,

Que nació en el fundo grande
y quedó en la cordillera
muero, legal, por las leyes
y los que mandan en ella.