| | (Letra y Música: Tito Fernández) Discografia Benaiga la buena suerte - El huacho Jacinto | del Huacho Jacinto Mella, que se hizo fama’e bandío siendo persona tan güena. Que nació en el fundo grande y murió en la cordillera por orden de ciertas leyes y los que mandan en ella. No vengo a pecar de culto ni de ser muy güen aulante, ni a ganarme con el canto el acomodo de naide. Detrás de cualquiera yunta siempre va un hombre soñando y detrás de una guitarra siempre una copla cantando. Al viejo Jacinto Mella lo mataron los soldaos en una trifulca que hubo hace años por estos laos. Cuando pelearon la tierra los veintiséis heredaos, de don Aníbal Troncoso cacique muy respetao. Ahí quedó el Huacho Jacinto con una hermana menor, chanchero, peón, cualquier cosa, sin aparentar dolor. Haciendo fuego’ e la astilla que el milico aquel, sin nombre, le clavara con la bala que lo hizo, de golpe, un hombre. Haycosas que no se olvidan aunque olvidarse quisieran, y aunque el cuero esté curtío como cicatriz se pegan. Dieciséisaños pasaos y elmozo Jacinto Mella, tomaba su trago diario en la cantina’e la puebla. Por aquel entonces, me acuerdo, era patrón don Benedicto Troncoso, hombre metío y mandón siempre rodiao de ociosos. Sobre too en los veranos, cuando venían de Santiago los pijes a ver la trilla y a emborracharse con trago. Güenazo el vino, decían, y se llenaban l’hocico con eltrabajo ’e los pobres, como hacen, siempre, los ricos. Un invitao de uniforme, cuentan, llenos los hombros de estrellas, jué el que enamoró a la hermana del Huacho Jacinto Mella. Too el mundo supo d’eso y callaron el asunto, lo sricos, dijeron, creen que es de ellos too lo que hay en el fundo. Pero esta vez jué distinto y a la orilla del zanjón lo hallaron con un cuchillo clavao en el corazón. Jacinto arrancó p’al monte, lo siguieron mucho tiempo y de ahí nace la leyenda que en esta historia les cuento. Bandío de los caminos, encargao por cuatrero, güen amigo de los pobres y hermano de los perreros. Ayudó aganar la tierra y jué de aquellos primeros que hizo cantar los araos y silbar a los carreros. Hasta que lo acorralaron y a balazos lo zurcieron en el corazón sencillo de los que lo conocieron. Y esta es la tan mentá historia del Huacho Jacinto Mella, que se hizo fama ’e bandío siendo persona tan güena, Que nació en el fundo grande y quedó en la cordillera muero, legal, por las leyes y los que mandan en ella. | |