| | (Letra: Tulio Mora Alarcón, Música: Roberto Parra León) Discografia 54. EL TEMUCANO EN AUSTRALIA 63. Tito Fernández en Australia | con mi alma en equilibrio y florecida, ahora, cuando debo expresar mi pensamiento, respecto al mundo donde tuve vida. Sé leer y escribir, tengo esa suerte, millones de terráqueos no la tienen, para vergüenza mía y tuya, y de los conductores de la especie. Declaro ser un hombre, medianamente cultivado, tal vez bien instruido, en este día de regresos, cuando, a veces, el sol empalidece y peligra su sistema, ofendido con tanta oscuridad. Declaro no tener prejuicios filosóficos y saber, perfectamente, cual es mi llama salvadora y la guardo y salvaguardo en mi interior, jamás la exhibo, tratando de no herir a mis hermanos. Porque mi luz es paz, y sólo paz, yo la predico con mi silencio solo, con mi sonrisa hermanadora y sola en medio de tanto belicoso, con puño amenazante hacia la altura, hiriendo, a cada instante, la esencia de la luz, venida de la luz. Declaro siempre existió el habitat para cada ser viviente y nadie, nadie tiene razón si me despojan, con el hierro, del sudoroso pan, la luz, el aire, el agua, la mujer, el hijo, o si me niegan mi sagrado derecho a la tierra. Declaro ser amante de la Patria grande. La única y de todos. Mi pensamiento pulveriza las odiosas fronteras donde mora la muerte, solapada, tras el distintivo. Nada es de nadie, en esta tierra, y somos directos responsables de su estado, de su anemia casi grave. Declaro a este planeta, plaza libre. El pan, el agua, el aire para todos. El amor será el soplo esencial. Declaro al hombre, ánima racional, símbolo de la paz, voz de la buena fe. Declaro sea libre de pensar su pensamiento respetando la llama ajena de la procesión humana. Declaro ser resuelto, si alguien me coarta y se opone, por la fuerza a mis derechos y a mi verso. Amo a la hiena y deseo su cariño. Todos somos hermanos. Examina tu esqueleto. Comprenderás mejor. Eres un buen ejemplo, matas todos los días, tú primero en el comer, no siempre compartes con tus hijos. Disfrutas todo el poder del carnicero, irracional supremo, irresponsable y ciego. Declaro el jardín. Los niños formarán donde florecerá la reserva, proyectada, de la especie y el advenimiento de cada flor humana debe ser como Naturaleza lo ha ordenado. Fruto de una mujer amada por un hombre y de un hombre por su mujer amado. Hombre y mujer, la conexión celeste donde titila la luz de la existencia. Declaro la vida comienza como un hijo, negro, blanco, amarillo, rojo, azul, indígena espacial, o el mestizo bendito y bien amado. Declaro debe educarse a los niños como dueños absolutos, por igual, de este buen planeta productor del maná que sostiene la luz y da la fuerza, para seguir mirando como anhelo conquistar, con nuestro amor, el Universo. Declaro, deseo humildemente, vivir mi ancianidad con mano útil, y viajar más allá del horizonte, cuando libremente lo decida. No seré ayudado por aquel verdugo con forzado oficio ya olvidado sino por la amante mano del mejor de mis hijos, sabio preparado. Declaro jamás he odiado a nadie en esta tierra madre. Ni siquiera al demente, desalmado, que antes me vendió y estoy seguro él no sabía lo poco duradero del poder y la gloria cuando con su rayo fugaz tocan al hombre. Declaro he trabajado, entera, mi breve vida, útil, de servicio y de haber compartido, con amor, mi pobre pan con el hambriento y mi esperanza con el desolado. Declaro haber amado, cada vez, a una mujer, libre estoy de ser considerado un libertino audaz de falsa mano. Declaro, por fin, hermano mío, por amor a la humanidad, llegado el día, cumplirás fielmente mi último deseo: "SIEMBRA MI CORAZÓN, BIEN LLENO DE SEMILLAS, PARA QUE RENAZCA, DE LA TIERRA AMADA, EN UN ROMÁNTICO FLORERO CONVERTIDO" | |