Angel Parra

Gracias a este tremendo Cantor llegué al mundo de los discos.
En el verano de 1971 me encontró en Valdivia y se atrevió a intentar la aventura de meter mi canto en el difícil medio capitalino. Creyó en mi propuesta, la apoyó y la hizo triunfadora. Fue, entonces, mucho más que un Productor. Hoy mi voz está en infinidad de lugares, gracias a mis discos, que no hubieran sido posibles sin este hombre. Le reitero, desde estas líneas, mi agradecimiento y mi lealtad incondicional y eterna.