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Pablo Neruda La noche del 14 de diciembre de1969 (o la madrugada del día 15) en mi pueblo, Temuco, conocí a Pablo Neruda. Escuchó mis versos, me regaló uno de sus libros, me ofreció pagar la grabación de un disco, dijo que mi poesía era muy buena y que yo estaba destinado a ser un cantor importante. Desde entonces mi vida cambió y enfrenté al público con otra disposición. Esa noche, de leer poesía y de cantarla, aprendí que nada sale de la nada y empecé a juntar a don Pablo con Atahualpa y así comenzó a abrirse una preciosa ventana por donde mi canto echó a volar. |