| | (Letra y Música: Tito Fernández) Discografía 20. LA CIUDAD 22. LO MEJOR DE TITO FERNÁNDEZ VOL. 2 | y me entretengo, ordenando palabras, buscando versos, Me gustaría arrancarme por un camino con mi guitarra al hombro y un vaso 'e vino. Y agarrar al primero que se me cruce y contarle que tengo cientos de luces. Para alumbrar cualquiera oscuridad por muy bruta que sea la soledad. Yo puedo acompañarte con cinco notas, y hacer un canto grande, de sol y sombra. Tengo p'a hacer todo eso sin sacrificio una buena guitarra y un verso lindo. Soy cantor guitarrero de poncho y manta, y vengo desde el sure donde se canta. Donde se canta cueca de pat 'en quincha y las yeguas de puro gusto relinchan. Soy potro no domado, por eso digo yo acepto a los que quieran cantar conmigo. Siempre que saquen sones del instrumento que toquen corazones y abran los vientos. Por un camino de alas se van volando tan sólo tres palabras, ¡te quiero tanto! El hombre que no quiere a una mujer, tan sólo se merece ser como es. P'a ser hombre, yo digo, se necesita, una mujer, un hijo y una casita. Donde llegar de tarde, de vez en cuando, pero saber que hay alguien que está esperando. Me gustaría una noche, quiero contarte, llegar hasta tu casa sin avisarte. Y morderte la boca y en cuatro días, decirte que te quiero p'a toa la via. Una tarde de estrellas, ya casi oscuro, se me apareció el diaulo, te lo aseguro. Y me dijo, mi negra, que eran mentiras toditas tus promesas que me querías. A mí me dio una risa y esto te cuento, que lo mandé a la mierda por copuchento. Cómo viene a mentirme este Satanás, si mi mujer me quiere y a nadie más. Yo no creo en malulos ni creo en cuentos, de una patá en el culo lo eché al infierno. Vengo de arriba abajo, de abajo arriba, con mi guitarra al brazo y alguna herida. Porque tamién es de hombre reconocer que más de algunas veces toca perder. A mí me han traicionado varios amigos, y he perdío callao, Dios es testigo. Me han traicionao en plata y un par de amores, que no me han despertao ni los rencores. Más bien por mis amigos me ha dao pena, la plata y los amores pronto se vuelan. La amistá y el cariño nunca se venden por eso yo les canto mi cueca alegre. Vamos a hacer un brindis por los amores, por los buenos amigos los sinsabores. En una copa'e vino dejo las penas y en la segunda copa quien me condena. Pero qué voy a hacerle si ando tomando y por gracia del vino vengo cantando. Vamos a hacer un trato yo y mi guitarra 'taremos por un rato en esta farra. Después continuaremos, por ahí andando, porque es nuestro destino ir caminando. Hacia la luz eterna hacia allá vamos, una copla en las cuerdas y otra en los labios. Somos tres peregrinos con nuestro canto, una vez en el suelo y otra muy alto. Somos de las estrellas somos del trigo somos de las espuelas y los estribos. Somos de tierra hermosa, somos de Chile, donde existen mil coplas, miles y miles. Somos de güena raza, de gente simple, venimos de la casa de los humildes. Ya nos vamos cantando, cantando vamos, Dios sabrá si mañana nos encontramos. Quien sabe si este mundo no se termina nos hallemos, de nuevo, en alguna esquina. Voy a acabar la cueca con una frase: El que la hace la paga, no hay que olvidarse. | |