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La T.V
(Letra y Música: Tito Fernández)

Discografía
20. LA CIUDAD
23. MÁS CHILENO QUE NUNCA
 
Estoy enamorado de mi televisor,
no como ni trabajo pensando en este amor,
al llegar a la casa, poco antes de las diez,
me duele, en la pantalla, la historia que no ves.

Acaso no has notado que, en el mundo de hoy,
vivirás ignorado sin un televisor,
una antena Gigante, y un Sábado también,
y un vecino, cargante, que aún no tiene T.V.

Pero ¿Quién no se ha llenado la cabeza, alguna vez,
con un poquito de "cacuca" mirando la televisión?
Pero es lindo soñar, hacerse pequeñito, pequeñito, pequeñito, pequeñito, y
meterse, corriendo, en la pantalla a vivir un mundo de fantasía, a todo color.
Vivir, por ejemplo, un furibundo romance con la heroína de la teleserie,
aquella, que se llama … este… ¿Cómo es que se llama? Bueno… qué importa,
esa donde se llora tanto, siempre, alguna desilusión. O entrar a una de
esas liquidaciones donde lo regalan todo. Invitar a los hijos a venir y
llevarse, zapatos, por ejemplo, diez zapatos, cien zapatos, mil zapatos,
un millón de zapatos. apuesto que están pensando que es p' poner un negocio
de…venta de zapatos. Pero no. Y repartirlos, luego, por todo el mundo.
Un par de zapatos para cada niño. Bueno…y como las matemáticas no fallan,
lo que viene siendo lo mismo…un niño por cada dos zapatos. O meterse a un
Banco a pedir un préstamo para comprar muchas más cosas. O mejor a una
Financiera, de esas donde lo atiende, a uno, un niña, muy buenamoza, que
sonríe, que presta plata como mala del cuesco, y que no exige nada de nada.
Y que después le mete, a uno, un lápiz por…una oreja y le escribe, en el
fondo del cráneo, con una letra bien bonita, le escribe…¡Sonaste! Ahora vai
a tener que pagar hasta que te murai, punto. Pero uno no se da ni cuenta y
agarra papa…con el préstamo, me refiero. Allí se puede jugar al golf,
al tenis, al polo, y otros deportillos de esos que jugamos nosotros casi
todos los días. Se puede beber acompañado de dos niñas, estupendas, en bikini.
Se puede beber un… un… ¿Lo digo? (es que podría parecer aviso) se puede beber
un Martini Bianco, así con el hocico bien estirado, o una coca cola, tirado,
de guata, en una playa de arenas doradas, con un cocotero, gigantesco, que
tiene cocos del año que le pidan. O también se puede bajar uno de un caballo
fantástico, encender un cigarrillo famoso, y desparramarse arriba de un sillón
frente a una chimenea, calientita, a beber un café. P'tas que es linda la
televisión. Hay concursos donde la gente se gana refrigeradores, lavadoras,
tocadiscos, autos, casas completas de un cuantuay. Hay películas donde los
blancos les pegan a los negros y los negros casi nunca les pegan a los blancos.
Hay películas donde los blancos matan a los indios y los indios casi nunca
matan a los blancos. (P'tas, menos mal que soy blanco). Claro que hay
películas donde los matan a casi todos, y noticias, allí me gustaría estar,
a mí, leyendo las noticias, así con una cara de goma pero increíble, y sin
que se me arrugue un pelo, del bisoñé. Dicen que hay que ser muy valiente
para atreverse a leer las noticias. Pero yo me atrevo, incluso me atrevería
a animar un gran programa musical de esos donde cantan los mismos artistas
de siempre y el público tiene que aplaudir cuando yo quiero, o si no,
los hecho. De veras me gustaría poder vivir en el mundo de la pantalla chica.
ser comentarista deportivo, por ejemplo, reportero policial y entrevistar al
muerto, o ser jurado de un concurso de canciones, y poner cara como de que sé.
Claro que como soy sólo un hombre común no tengo más remedio que conformarme
con llega a mi casa, cada tarde, sentarme, frente a mi bendito aparato
(me refiero al televisor) y soñar. Mi mujer dice que estoy un poco loco y,
apenas me descuido, me apaga la tele. Dice que a las cuatro de la mañana no
hay programa. Y me quiere convencer de que a las cuatro de la mañana no hay
programa.

Canto.

Por eso, mis amigos, termino esta canción,
estoy enamorado de la televisión,
de todos los placeres no hay ninguno mejor
que morir aplastado por un televisor.
que morir aplastado por un televisor.
que morir aplastado por un televisor.
que morir aplastado por un televisor.
que morir aplastado por un televisor.