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El sentir de Quelentaro
(Letra y Música: Tito Fernández)

Discografía
72. NOSOTROS LOS CANTORES
85. Cantos de Amor y compromiso Vol 3 Y FINAL DE ESTA TRILOGÍA DE COMPILACIONES
 
El sentir de Quelentaro
viene desde la tierra sola.

Se le mete, a uno, en la sangre
y cuando está maduro
se le va por la guitarra y el decir
convertido en un canto, entonces,
de tierra y hombre.

Pero el “decir” de Quelentaro
es un niño inocente
que anda buscando madurar
para crecer, en la guitarra compañera,
y en el grito del hombre
que reclama una pena que ha perdido.

Yo lo veo, cantando, ya crecido
y siento esa nostalgia, añeja,
de mi niño cantor,
que anduvo, alguna vez, por los caminos
buscando el mismo verso, que es el triunfo del amor
sobrel a pena de los negros olvidos.

“…Y vuelvo, niño, debajo ‘el Jazmín.
mis sueños blancos, trepando, Jazminero me voy…”

Y un dolorcillo, dulce,
se me viene a instalar, justo al centro del corazón
para hacerme doler un poquito.

El sentir de Quelentaro no tiene precio ni transa.
Es así no más, puro como la margarita blanca
que nació, un día, a la sombra de un cerro, que yo conozco bien,
cuando los cerros tenían por trabajo sostener la esperanza
del labrador sufrido y explotado.

Yo conozco el “sentir” de Quelentaro.
porque nací con él, sin explicarme los motivos
que me llevaron a adentrarme en la senda, en busca de la copla
que andaba, por ahí, esperando al Cantor
para nacer a la sombra de los viejos aromos
que jamás dejaron de amarillear la tierra.

El sentir de Quelentaro
tiene razones profundas para ser como es,
y si más de alguno le debe la vida
es porque el “”sentir” de Quelentaro es pura vida.

Es una vida, gruesa, que alcanza para todos
y si a algún patrón no le toca un pedacito,
es que de puro patrón se ganó el derecho
a quedarse vacío.

El canto de Quelentaro no será, nunca, del patrón.
porque nació rebelde como el río.
hecho para la guerra de los desamparados,
hecho para la guerra de los desposeídos.

El“sentir” de Quelentaro no es nada más que un niño
creciendo, siempre, mientras exista un niño. (bis)