| | (Letra y Música: Tito Fernández) Discografía 83. Cantos de Amor y Compromiso Vol. 1 | (VALS) Hay unas señoras la mar de divertidas que quieren comer carne toditos los días. Conversan en la micro y en el expreso que ya no se puede conseguir un hueso Ochenta y cinco kilos pesa mi comadre y dice la pobre que se muere de hambre y de puro gordo el bueno don Andrés ya no puede verse la punta… de los pies. Y por eso canto, y por eso canto, antes nunca de hambre he sufrido tanto, Y por eso canto, y por eso canto, a la hidropesía y la desnutrición. Un personaje de la fauna aquella que se pone, enla polera, tres estrellas y una palabra rara, en una cinta negra que parece quedice captain, me contaba: Han intervenido a la línea blanca y dice mi madre que es cosa que espanta ya no guarda aceite, ni menos manteca nos falta otro feezer en la biblioteca Y dice mi primo, pobre, tan buenito que no encuentra yerba para hacer ni un pito y mi rico puppi, perro regalón, no puede comerse su kilo de jamón. Y por eso canto, y por eso canto, antes nunca de hambre he sufrido tanto, Y por eso canto, y por eso canto, a la hidropesía y la desnutrición. Ahora voy a hablar de las colas, les ruego, porfavor no confundir: “las colas” artículo definido, femenino y plural. Las colas nacieron un día cualquiera luego se extendieron como regadera hasta que sirvieron de fertilizante para los bosillos de los comerciantes, esos que nacieron muy enamorados del billete largo tan desprestigiado, esos que acaparan para cobrar más, hoy mercado negro, gran mercado gran. Y por eso canto, y por eso canto, antes nunca de hambre he sufrido tanto, Y por eso canto, y por eso canto, mi querida CIA you never go home. Ahora me voy a referir, con todo respeto, a los profesionales de las colas. Unos hacen cola para las legumbres otros hacen cola para los perfumes unos hacen fila, los televisores, otros hacen fila para comprar flores. Hay quienes se forman como un regimiento y ponen cara de hambre llegado el momento cuando los enfocan de cualquier pasquín de esos que nos dicen que ha llegado el fin. Y por eso canto, y por eso canto, antes nunca de hambre he sufrido tanto, Y por eso canto, y por eso canto, me confieso padre, nací narigón. | |